Una Plataforma Amigable para el Profesional

Entrevista a Alejo Ciliberto, Director de la Dirección General de Registro de Obras y Catastro del Gobierno de la Ciudad.

Un perfil que aplicaría para una empresa de clase mundial: Ingeniero industrial UBA con un master en finanzas. Lidera la dirección general con 33 años de edad. Casado, una hija. Ingresó al Gobierno de la Ciudad hace siete años en el sector de economía urbana con la gestión del Secretario Álvaro García Resta.

¿Cómo encaró este gran desafio siendo un profesional joven y alejado del tema arquitectura?

Estudie ingeniería industrial en la UBA por una afinidad con cuestiones técnicas y las matemáticas, pero también vinculado con la gestión. Después hice una maestría en finanzas porque es un área que me interesa mucho. Respecto a como hacer frente al desafio, si bien se trata de un área técnica muy específica, mi formación académica -y no estar vinculado con el dia a día de la arquitectura- me facilita intervenir de cerca objetivamente en la mejora continua de la planificación de los procesos, especialmente en el día a día.    

¿Cuál ha sido la posición inicial cuando ingresó en el Gob de la Ciudad?

Ingresé en 2016, con Álvaro García resta, en lo que era economía urbana. Ahí podía aplicar modelos de gestión que implementamos en muchos proyectos público-privados. A partir de este inicio comencé a tomar distintos roles, fui cambiando bastante de tareas y de áreas. Pasé de economía urbana a planeamiento urbano (que planifica las políticas públicas de urbanismo en la ciudad). Y desde diciembre de 2021 estoy en la dirección.

En una organización del volumen y tradición del Gobierno de la Ciudad, ¿cómo se trabaja en la cultura organizacional para que las cosas fluyan?

Es un desafío constante en el cual la escucha representa un factor clave.  Obviamente hay una parte técnica -concretamente trata de un plano presentado que hay que corregir- pero nuestro objetivo -a titulo general- es dar a facilitar información y conocimiento, acompañando este cambio cultural. Es salir un poco del rol de corrector y virar hacia un lugar más de apoyo mediante la plataforma que pone a disposición la información para que cada profesional en su casa o estudio pueda armar una propuesta. De este modo, minimizamos la brecha entre nuestro conocimiento y el del profesional.

¿Cuál sería el aporte en ese sentido?

El profesional podría adelantar el trámite, ya que la plataforma le facilitaría presentar un proyecto mucho más avanzado en términos de reglamentación. Nuestro trabajo es velar porque se cumplan los códigos de edificación y urbanístico sin ninguna opinión subjetiva del proyecto, lo único que tenemos que hacer es chequear que se cumplan las normas, por lo tanto, apuntamos a que brindando toda la información desde ciudad 3D se pueda descargar el CAD de la parcela y dibujar -desde ese mismo lugar- contando con toda la información sobre antecedentes para que el profesional lo utilice lo mejor posible.

ciudad 3D

¿Cómo se preparan desde los recursos humanos para darle soporte a este desarrollo?

Hay un cambio cultural desde lo interno y externo. Internamente nosotros estamos actualizando el plantel incorporando más analistas. Venimos haciendo muchos cambios en lo que es normativa y también en sistemas. Como todo cambio surge un impacto y adaptación, o sea se produce una curva de aprendizaje tanto para nosotros como para el externo, pero brindamos esas herramientas para que esa curva sea lo mas corta posible.

Dentro de ese aprendizaje ¿cuáles son los cambios más notables y cómo se relacionan con las partes involucradas?

Basados en la responsabilidad profesional,  la transparencia y la democratización de información, apuntamos a la correspondencia entre los trámites y el desarrollo urbano. Venimos de ciertos cambios como es el aviso de obra automático que antes era un trámite que podía durar un mes, ahora es un trámite que se realiza por sistema y en tres minutos lo obtenés. Para este año la implementación que estamos llevando adelante es la de un permiso de obra temprano con una menor exigencia en la documentación técnica que luego se va completando. Con un análisis menos detallista del plano se puede iniciar en menos de dos meses la obra; por lo tanto la obra va corriendo mientras en paralelo se alcanza el permiso definitivo. Se requiere celeridad de las dos partes y precisión para que todo funcione.

¿Qué tipo de capacitación y acciones brindan a la plantilla profesional?

Estamos generando todo el tiempo reuniones y capacitaciones a externos a través de instituciones. Para hacer masivo el acceso a la información y brindar una mayor facilidad de tramitar a partir del año pasado contamos con BOTI que es el chatbot de la ciudad donde se puede consultar por trámites, el estado de los mismos, etc. Esto soluciona muchos problemas que se generaban cuando no llegaban las notificaciones y avisos al dueño de la parcela o a algún profesional interviniente

Otra implementación para este año que estamos lanzando es una modalidad distinta de como tramitar a través de un wizard. El sistema realiza una serie de preguntas de que es lo que querés hacer y ahí te genera el expediente, entonces no es necesario saber que trámite tenes que hacer sino que cosa querés hacer.

Nuestro desafío ahora es que esa herramienta llegue a todos, que se conozca para que puedan utilizarla. Obviamente es un proceso y se puede ir mejorando cosas en el camino.

¿Qué actividad desempeñaba antes de ingresar al Gobierno de la Ciudad?

Trabajé en ExxonMobil en un área de control de gestión, estaba todo bastante estandarizado, todos los procesos armados como en cualquier empresa grande. Así fue que luego de un tiempo ingresé aquí donde estaba todo por hacerse. Cuando ingresé bajo la gestión de Álvaro era un área creada desde cero. En lo personal arranque como analista armando los modelos de gestión en Excel. Tuve un gran crecimiento en el aspecto personal y profesional.

¿Cómo se siente liderando esta dirección general?

Es un área muy grande y en términos de liderazgo un desafío enorme,  porque hay muchos temas disímiles que requieren una agilidad para entender y opinar rápido. Mi rol ahora justamente es más decisorio, no tan técnico: definir estrategias o sobre un caso concreto que riesgo asumir. Es muy exigente porque cada día se presentan muchos casos que tienen cierta complejidad. Requiere tener la cabeza abierta y siempre apunto a dar el ejemplo a través de los valores. Lo que nos importa es la manera de hacer las cosas, el camino, sobre todo pensando en el legado y lo que pueda pasar más adelante con las personas que trabajamos. Todo esto requiere humidad para escuchar y entender antes de opinar sin conocimiento porque eso hace a la confianza y en que el equipo luego confíe en mí.

¿Es una definición de su forma de liderar?

Creo que el liderazgo desde el verticalismo no sirve o no es sostenible, dar una orden porque sí no lleva a buenos resultados. Pienso que mi trabajo es ayudar al equipo y generar confianza, que ellos se sientan respaldados en venir a consultarme algo y estar siempre disponible. Apuesto a dar libertad que alguien defina y después acompañar o corregir si es necesario. Es importante tener la humildad para asumir el error, pero después ese error hay que trabajarlo y aprender de él. En una comunicación hay que ser directo y claro valorando lo que se hace bien y orientando siempre al equipo para mejorar las cosas.

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